Patrimonio urbano
Federico Chueca
Tu nota: Nota media: 3.0/5 Votaciones: 88
Comparte:   
Descripción
Titulo:
Federico Chueca
Fecha:
1991
Lugar:
Madrid
Descripcion:
Plaza de la Villa, 3 "Torre de los Lujanes"
Distrito: Centro
Colocada en el año 1991
Editor: Ayuntamiento de Madrid
Tipo:
Placa conmemorativa
Signatura:
s/sig

Comentario
En estas casas nació en 1846 el compositor FEDERICO CHUECA, prodigio castizo de la música madrileña.

Chueca interpretó con notas musicales generosas, optimistas apabullantes de matices los cuadros de la vida madrileña del Madrid de Prim, de la Primera República y de la Restauración y el reinado de Alfonso XIII.

Federico Chueca y Robres nació en la Plaza de la Villa, el 5 de mayo de 1846, como se explica en esta placa. Fue al Colegio de Don Pantaleón y al Colegio Marcilla de la Plaza de San Miguel. Empezó medicina en la Universidad Central. Metido en los “fregaos” estudiantiles, se vio tres días preso tras los sucesos de la noche de San Daniel. Entre rejas concibió y tarareó a sus compañeros reclusos, unos valses que vino a llamar El lamento de un preso. Ni corto ni perezoso buscó la casa del encumbrado maestro Barbieri y le dijo que quería dejar la medicina -como hizo él- y dedicarse a la música. A Barbieri le gustaron los valses e interpretó sus partituras en los conciertos del Retiro de “Los Campos Elíseos”. Con el nombre de Cupido y Esculapio.
El 2 de julio de 1886 los carteles del Teatro Felipe anunciaban la obra de Chueca y Valverde con libreto de Felipe Pérez González: Primera representación de La Gran Via, revista cómico-lírica-fantástica- callejera. En un acto y cinco cuadros veintitrés mujeres representaban las calles de Madrid cantando con una visión irónica las obras que abrían, los más de 3.000 inmuebles: La Gran Vía. El éxito les consagró para siempre, e internacionalmente el lamento de la Menegilda con “Pobre chica la que tiene que servir…” o “Caballero de gracia me llaman….”

Después escribe Cádiz de hondo patriotismo, estrenado en 1886, El año pasado por agua, en 1889, Agua azucarillos y aguardient, en 1897, con libreto de Ramos Carrión. Paseíllo inmortal para todo verano madrileño desde aquella noche de San Juan de 1897.

Desde su juventud, con La canción de la Lola hasta su último pasodoble Al pueblo del 2 de mayo, Chueca no dejó de hacer zarzuelas, marchas y todo tipo de música popular e inspirada. Murió en Madrid el 20 de junio de 1908.


Mapa
Opiniones