Lo más valorado (680)




Patrimonio urbano
Fuente del obelisco de la Fuente Castellana
Tu nota: Nota media: 3.1/5 Votaciones: 242
Comparte:   
Descripción
Titulo:
Fuente del obelisco de la Fuente Castellana
Fecha:
1833
Descripcion:
Pétreo, granito, caliza y metálico
Altura: 4,00 x Anchura: 4,25 x Fondo: 4,00 m.
Parque de la Arganzuela

Fuente monumental conmemorativa constituida por una gran columna, procedente de la antigua Fuente Castellana y denominada habitualmente obelisco, que se asienta sobre un pilón granítico de forma circular. Este monumento neoclásico consta de tres partes fundamentales superpuestas: zócalo-pedestal, basamento y aguja.
Tipo:
Monumentos
Signatura:
s/sig
Núm Inventario:
s/n

Comentario
El llamado obelisco que constituye la Fuente de la Castellana fue mandado erigir por el rey Fernando VII para conmemorar, en principio, el nacimiento en 1830 de su hija, la futura reina Isabel II. Aunque finalmente se levantó para celebrar su tercer cumpleaños, que coincidió con su ascenso al trono, representando con ello una alusión simbólica a las esperanzas depositadas en la joven reina y en su capacidad para guiar adecuadamente los destinos de España. El proyecto fue realizado por el arquitecto Francisco Javier de Mariategui con quien colaboró el escultor y académico José Tomás en las labores de ornamentación, siendo ayudados ambos por el cantero José Arnilla y el broncista Eugenio Alonso; juntos crearon una de las obras más destacables de la arquitectura conmemorativa neoclásica en el Madrid de la primeras décadas del siglo XIX.

Su ubicación inicial fue el entonces recién abierto paseo de la Castellana, concretamente lo que hoy es la glorieta de Emilio Castelar, en donde permaneció instalado como fuente hasta el año 1869 cuando su pilón fue sustituido por un ajardinamiento y las esfinges fueron trasladadas a la entrada del estanque del parque de El Retiro. Posteriormente, en 1906, con motivo de la erección del monumento al afamado político Emilio Castelar, la obra fue desmontada y trasladada en 1914 a la plaza de Manuel Becerra donde recobró su carácter de fuente al añadírsele un vaso circular en la parte inferior y las dos esfinges-surtidores.

Finalmente en 1969, el conjunto fue reubicado en el parque de la Arganzuela junto al Manzanares, formando parte, como el elemento más destacado, de una nueva fuente ornamental dotada de un gran estanque elíptico adornado con varios juegos de agua que desaparecerían como consecuencia de las obras de soterramiento de la M-30 ejecutadas entre los años 2004 y 2007. Finalmente en la operación Madrid Río se han eliminado ambos vasos de la fuente quedando las esfinges depositadas en un pavimento de adoquines y por tanto anulada su función de proyectar agua por sus bocas.
Opiniones