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Patrimonio urbano
Universidad Central
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Descripción

Comentario
Ocupa el solar de lo que había sido iglesia y Noviciado de la Compañía de Jesús, fundados a principios del siglo XVII por la marquesa de Camarasa en terrenos de su propiedad. El Noviciado de los jesuitas fue una vasta construcción en la que destacaba la iglesia, de considerables dimensiones, con dos torres en fachada y gran cúpula, cuyo espacio fue aprovechado para el Paraninfo de la Universidad. Fue desamortizado en 1835 y durante algunos años funcionó como cuartel, pero finalmente en 1842, por Real Orden del regente Espartero, se confirmó el asentamiento definitivo de la Universidad Central.

Se iniciaron enseguida las obras bajo la dirección de Mariategui, que en 1843 ya estaba derribando la fachada del antiguo convento. La configuración clasicista y académica actual es, sin embargo, obra de Narciso Pascual y Colomer, que continuó el edificio según proyecto de 1847. Entre sus actuaciones destaca el Paraninfo, que aprovecha los muros perimetrales de la antigua iglesia del Noviciado, pero transformando la planta en una elipse similar a la del Senado. La decoración pictórica del Paraninfo, con un programa alegórico a la cultura universitaria, es obra de Joaquín Espalter y los elementos escultóricos son de Ponciano Ponzano. Las dependencias universitarias se distribuyeron a lo largo de la calle de San Bernardo en torno a dos patios, antiguos claustros. La crujía de fachada se levantó de nuevo con un esquema tripartito que recoge tendencias clasicistas en la ordenación de los pabellones central y laterales.

En el piso principal, vanos con arcos de descarga quedan separados por pilastras corintias que rompen rítmicamente la horizontalidad de la fachada. Esta fachada a San Bernardo tardó en completarse, dado que en la esquina con Reyes pervivió durante bastante tiempo una casa del marqués de Bendaña, en cuyo solar, al ser finalmente derribada, se levantó el trozo que faltaba, pero alineándolo con el Instituto, por lo que quedó sobresaliendo la crujía de la calle de los Reyes que sí se había construido. En 1882 Francisco Jareño llevó a cabo la ampliación de la calle de los Reyes, el edificio que hoy es Instituto Cardenal Cisneros. Es un pabellón rectangular de gran empaque con fachada a la calle y al jardín, en el que destaca la composición regular de grandes vanos en arco de medio punto que cumplen la función de dar luminosidad a los interiores. El conjunto se completó en 1927 con la construcción del moderno e interesante pabellón de Javier de Luque levantado en la calle de Noviciado gracias al importante donativo que hizo a la Universidad el marqués de Valdecilla.
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